default
El sol de la tarde quemaba sobre la avenida Costera durante el último domingo del periodo vacacional de verano. Mientras los turistas apresuraban el equipaje de retorno entre cierres viales, sobre el asfalto porteño se desplegaba otro tipo de tráfico: una marejada humana que llegó desde las ocho regiones del estado.
En autobuses turísticos, camionetas Urvan, camiones urbanos y hasta camiones pesados adaptados con lona que proclamaban “Guerrero ya sabe, ¡Es con Abe!”, desembarcaron contingentes de la Montaña (baja y alta), Tierra Caliente, Costa Chica, Costa Grande, Zona Norte, Centro y la Sierra.

Entre la multitud marchaban cooperativas de buzos, pescadores, el empresario Sergio Mejía, directivos y funcionarios del gobierno municipal de Acapulco, la regidora Hilda Sofía Corona Mijangos y vecinos con pancartas fluorescentes marcadas a mano como «El Veladero con Abelina». La arteria principal del puerto quedó clausurada desde Soriana Costera hasta donde fue el cine playa Hornos.
El motivo formal del encuentro era el respaldo al segundo informe de gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y la defensa de la soberanía nacional. Sin embargo, el ambiente no lo marcaba la agenda federal, sino el contexto de la selección interna para la coordinación estatal de los comités de Defensa de la Transformación.
Convocada a las 16:00 horas, la marcha arrancó más tarde mientras se integraba la alcaldesa con licencia Abelina López Rodríguez.
Al aparecer López Rodríguez, flanqueada por banderas del orgullo LGBTQ+, vestida de blanco, con sombrero y collares florales, el grito de 100 mil asistentes —según cifras de los organizadores— viró a: “¡Coordinadora, coordinadora!”
Dardos a la interna: rechazo al «chapulineo» y la fotografía falsa
El recorrido al Zócalo se convirtió en una pasarela de símbolos e indirectas políticas. En la trinchera previa al pódium, López Rodríguez respondió a la prensa sobre la cargada hacia otros perfiles muy cercanos al centro del país: «Aquí está la cargada del pueblo. El pueblo manda, el pueblo decide».
Al ser cuestionada sobre dos regidores del cabildo acapulqueño que dieron su respaldo en favor de Esthela Damián Peralta, zanjó escueta: «Mi respeto. Yo sigo caminando con el pueblo», atribuyendo la convocatoria a sus 41 años de labor a ras de suelo «donde uno se convierte en la empleada, en la criada, en la amiga, en la mamá».

Ya en el presídium, los oradores fueron elevando el tono del mensaje. La regidora y ebraderista Saudy Isui Mendoza Victoriano centró su discurso en la soberanía frente al intervencionismo extranjero y el rechazo a quienes «creen que los altos mandos los deben ocupar solo los que estudian en Harvard», repasando el historial de López Rodríguez desde su voto en contra de la reforma educativa de Enrique Peña Nieto hasta el saneamiento financiero del puerto con el pago de más de 3 mil millones de pesos en deuda.
El quiebre de la narrativa institucional llegó con el orador Aurelio Juan Castañeda Liborio, quien al presentar a la alcaldesa con licencia soltó la directa a los aspirantes de última hora: «Aquí se encuentra la izquierda que no se doblega, que no se vende y que no traiciona… incansable luchadora social, siempre congruente y en la misma ruta que la vio nacer. Aquí no hay zigzagueo, falta de identidad ni chapulineo. 44 años en la misma ruta».
La diputada Araceli Ocampo Manzanares terminó por romper la etiqueta del acto al exclamar: «Abelina López Rodríguez debe ser gobernadora de Guerrero… Que nadie pretenda cerrarle el camino por su origen. Que nadie la mire de arriba hacia abajo por venir del pueblo. Que nadie crea que un apellido, una élite o un escritorio valen más que décadas caminando Guerrero».
Fuego cruzado desde el Zócalo: «Guerrero ya decidió»
Al tomar el micrófono, Abelina López articuló un discurso en el que entrelazó las cifras nacionales —el aumento al salario mínimo de 154%, los apoyos a 42 millones de mexicanos y el programa estatal Acapulco se transforma contigo por 8 mil millones de pesos— con advertencias veladas hacia la cúpula y los grupos locales.
Defendió la legitimidad de la plaza con vehemencia: «Y que nadie se confunda, que nadie se confunda, que nadie se confunda. Aquí no venimos a cumplir contentillos. Aquí no venimos a tomarnos la fotografía falsa. Aquí está un pueblo que vino por convicción. Aquí no hay comprados. Aquí no hay acarreados».
Rememorando el paso de López Obrador y la llegada de Claudia Sheinbaum a Acapulco tras el embate de los huracanes Otis y John, la alcaldesa lanzó una consigna con destino de encuesta: «Cuando el pueblo toma confianza y conciencia en su fuerza y en su ser, nadie, nadie decide por él. Guerrero ya decidió. Desde aquí le decimos: Guerrero ya decidió. Esta cita con la historia, como bien decía nuestro presidente Andrés Manuel López Obrador, solo el pueblo puede salvar al pueblo. Tenemos que desafiar la maldita corrupción de Guerrero».
El cierre de su intervención dejó el recado político más agudo de la tarde, apuntando hacia las dinámicas internas de su propio partido y el escenario electoral que se aproxima: «El pueblo sabe quién trabaja, sabe quién regresa, sabe quién estuvo cuando llegaron los momentos difíciles. ¿Sabe también quién aparece cuando solamente son tiempos políticos?… El encuentro con la historia es cambiar todo eso que le hace daño a Guerrero, porque adentro también tenemos a la derecha rancia a la que se abraza con lo oscuro».

Remató advirtiendo que en las tierras surianas, cuando cualquier interés pretende ponerse por encima de la nación, «en Guerrero se apaga fuego y en Guerrero se prende fuego», cerrando el mitin entre porras que la proclamaban la mujer que cambiará los destinos del estado.
Al abordar sus recorridos por los distintos municipios de Guerrero, López Rodríguez subrayó que el contacto directo con la ciudadanía responde a una trayectoria de cuatro décadas a ras de suelo y no a estrategias improvisadas de coyuntura política.
Ante las preguntas de la prensa sobre los contingentes y las demostraciones de apoyo provenientes de las ocho regiones de la entidad, la alcaldesa con licencia sostuvo que su presencia en el territorio no obedece a burocratismos ni a pactos de cúpula, sino al respaldo genuino de las comunidades con las que ha trabajado históricamente. «El pueblo manda, el pueblo decide y el pueblo sabe perfectamente quién trabaja todo el año y quién únicamente aparece en tiempos electorales», aseveró, marcando distancia de las estructuras partidistas tradicionales.
En el mismo encuentro con los medios, López Rodríguez confirmó su participación en el acto conmemorativo por el segundo informe de gobierno de la presidenta Sheinbaum Pardo, programado para realizarse el próximo 1 de septiembre.
Al respecto, enfatizó que su asistencia representa el compromiso del pueblo guerrerense con la continuidad del proyecto de la Transformación y la defensa de la soberanía nacional. Aseguró que desde el sur del país hay un reconocimiento pleno hacia las políticas públicas e inversiones federales aplicadas en la entidad, por lo que reafirmó que acompañará a la titular del Ejecutivo federal en este ejercicio de rendición de cuentas institucional.
