Para devolverle a la población acapulqueña uno de sus recintos patrimoniales más emblemáticos y de reconstruir el tejido social a través del arte y la memoria histórica, autoridades del municipio de Acapulco de Juárez y representantes de la comunidad cultural encabezaron el arranque formal de la obra de reconstrucción del Centro Cultural Casona de Juárez.
El inmueble, localizado en el corazón del centro histórico de la ciudad, permaneció durante años en ruinas y en un marcado estado de abandono propiciado por el embate del sol, el viento, múltiples sismos y severos huracanes que deterioraron su estructura hasta volverla inhabitable.
En lo relativo al presupuesto, el tiempo de ejecución y las características constructivas, el director de Obras Públicas del municipio, el ingeniero Vladimir Hernández Alemán, detalló que la obra contempla una inversión total de 9 millones 948 mil 144 pesos ejecutada por una empresa constructora de origen local.
La intervención abarca una superficie de 396.78 metros cuadrados y los trabajos se desarrollarán a marchas forzadas para concluir en un plazo aproximado de 90 días.
En el apartado técnico y de diseño, el proyecto respetará rigurosamente la esencia de la vivienda vernácula de la época que da identidad al puerto, incorporando techumbres de teja y una estructura tradicional pero equipada con instalaciones modernas y multifuncionales.
En su distribución interior, la Casona contará con dos salas de galería para exposiciones, un jardín central articulado como explanada para eventos al aire libre, un auditorio al aire libre, sala de usos múltiples, área de camerinos y vestidores, oficinas administrativas, servicios sanitarios accesibles y un Centro de Investigación Histórico de Acapulco.
Al hacer uso de la palabra, la presidenta municipal constitucional, Leticia Lozano Zavala, explicó que la Casona de Juárez forma parte entrañable del acervo histórico acapulqueño, con antecedentes documentados desde el siglo XIX y respaldados por la tradición oral que ubica al recinto como probable morada de Benito Juárez en 1854 previo a su histórico encuentro con el general Juan Álvarez.
La alcaldesa recordó que entre los años 2003 y 2010 el lugar vivió una época de intensa vida artística al albergar talleres, muestras literarias, obras teatrales y las primeras ediciones del Festival Internacional La Nao Acapulco, antes de que los desastres naturales lo dejaran en ruinas.
Respecto a cómo se logró concretar el proyecto, Lozano Zavala puntualizó que el rescate no fue fruto de una ocurrencia repentina, sino de un esfuerzo institucional continuo que comenzó a gestionarse en el año 2021.
Fue durante el año 2022 cuando el Ayuntamiento, bajo la gestión de la presidenta municipal con licencia Abelina López Rodríguez, adquirió formalmente el predio para integrarlo al patrimonio del municipio y asegurar su destino cultural, un proceso en el cual la propia Leticia Lozano colaboró activamente cuando se desempeñaba como secretaria de Bienestar y Desarrollo Comunitario.
La presidenta municipal enfatizó que la reconstrucción del puerto tras las emergencias provocadas por los huracanes Otis y John no puede limitarse a la rehabilitación de hoteles, vialidades o infraestructura básica, sino que debe abarcar la restauración de la comunidad, el sentido de pertenencia y la preservación de la memoria histórica.
Con este Centro Cultural se pretende brindar a creadores consolidados, jóvenes talentos y a la ciudadanía en general un espacio público, gratuito e incluyente para el encuentro con la música, la danza, el teatro y la literatura.
En representación del gremio artístico local, el artista y vecino del barrio tradicional de La Pinzona, Josafat Navarro Salinas, expresó la honda satisfacción de la comunidad cultural por ver renacer un inmueble que permaneció durante décadas destruido.
Navarro Salinas agradeció el respaldo continuado de las autoridades municipales desde el inicio de las gestiones en 2021 y reconoció la perseverancia de la Dirección de Cultura para no permitir que el proyecto se quedara únicamente en el papel, subrayando que recuperar la Casona significa devolverle al centro histórico de Acapulco un punto de reunión vivo donde las raíces de la identidad puedan florecer frente a las nuevas generaciones.
Por su parte, el vicepresidente nacional del Consejo Internacional de Monumentos y Sitios, arquitecto Manuel Ignacio Ruz Vargas, destacó la trascendencia de la obra al señalar que la restauración no se limita a levantar muros o piedras, sino a reconstruir orgullo y ciudadanía.
El especialista valoró la rentabilidad social y económica de la inversión al destacar que a nivel nacional la cultura aporta un porcentaje cercano al tres por ciento del Producto Interno Bruto.
Ruz Vargas argumentó que destinar una cifra que equivale a aproximadamente diez pesos por habitante para edificar un espacio de acceso universal en el corazón de la ciudad representa un acierto fundamental para diversificar la riqueza cultural de Acapulco y consolidar espacios multifuncionales respetuosos de la arquitectura tradicional.
El director de Cultura del municipio, Christopher Brito Salgado, expuso que la operación del recinto se enmarca en una política cultural basada en el fortalecimiento de las tradiciones populares, el impulso a la creación artística y la ampliación de la infraestructura municipal.
Brito Salgado informó que, al ser la Casona de Juárez parte del patrimonio municipal, se promoverá la asignación de una partida presupuestal permanente a través del Cabildo para garantizar el sostenimiento, mantenimiento y programación constante del recinto en las administraciones venideras, asegurando así que el arte sea también un eje articulador de la paz y la prevención social en el puerto.
