Una colectiva de artistas guerrerenses presentó ante medios de comunicación en Acapulco los detalles de la instalación De la vista gorda, el Arte de hacerse wey. LA SECUELA: Dispositivo para drenar el limbo, la cual será inaugurada formalmente el próximo 25 de abril a las 19:00 horas en el espacio independiente Casa Canera, en San Luis Potosí.
Esta muestra, que reúne el trabajo de 28 creadores, se desprende de una alianza de resistencia cultural entre Demina Laboratorio de Artes de Acapulco, Torre Andrade de León, Guanajuato, y la sede potosina, consolidando una red que opera desde los márgenes del apoyo institucional.
La exposición se plantea como una autopsia del silencio y la supervivencia en un contexto donde «hacerse wey» se ha convertido en un protocolo ante la ausencia del Estado y el avance del crimen.
La propuesta curatorial, a cargo de Jeanette Rojas Dib y Miguel Ángel Sotelo, se articula como un cadáver exquisito que amalgama 38 piezas en una sola instalación orgánica e inmersiva.
Manuel Maciel, creador del concepto del «limbo», describe esta obra como un esfuerzo por drenar la sensación de estar detenidos en el tiempo, un «no-lugar» que se experimenta al habitar Guerrero, donde la normalización de la violencia y la tragedia parecen suspender la realidad.
Para materializar esta idea, la muestra utiliza la metáfora de la Caja de Pandora, la cual no se presenta cerrada como en el mito, sino físicamente desmembrada para liberar una esperanza activa y purificadora que confronte la memoria histórica y la impunidad.
Cada elemento de la instalación ha sido diseñado para incomodar y golpear la conciencia del espectador. La base de la estructura recae en la obra de la artista Akelos, una pieza de «arte macabro» que representa los siete pecados capitales y el ego humano como raíz de la descomposición social.
Por su parte, Yadín Rodríguez aporta una atmósfera sonora continua programada en 432 Hz, la cual incluye audios documentales de figuras políticas y testimonios sobre la desaparición forzada, subrayando que en este limbo nada se olvida y toda lucha permanece latente.
La pieza sonora es un ducto sin principio ni fin, diseñada para sumergir al visitante en una experiencia de vulnerabilidad total.
La exposición también aborda temas de género y ciberseguridad, con obras que denuncian la desaparición de mujeres y la «necropolítica» que se consume a través de las pantallas.
Jeanette Rojas Dib integra una relectura del mito de Helena de Esparta para denunciar el control patriarcal de la narrativa histórica, mientras que otras piezas exploran la fragilidad de los sistemas de poder mediante la analogía de la termodinámica y el «Navegador Incógnito».
Con esta carga conceptual, los artistas guerrerenses se desplazan a San Luis Potosí para demostrar que el arte es un ente vivo que no puede ser contenido por fronteras ni por la desidia gubernamental, reafirmando su compromiso con la generación de conocimiento y la transformación social.
