Lo que el fuego se llevó: testimonios de los afectados en los minutos pico del incendio

Lo que el fuego se llevó: testimonios de los afectados en los minutos pico del incendio

“Los bomberos llegaron cuando ya todo estaba hecho cenizas”

 

OSSIEL PACHECO

“Vino la gente a tratar de apagar el fuego, comenzaron a tirar cubetazos de agua a sus negocios, nadie puedo rescatar nada porque las llamaradas estaban a reventar, y empezaron a explotar los tanques, no pudieron hacer nada porque igual no iban a arriesgarse a tanto, a las 5 de la madrugada ya estaba todo apagado, el fuego había consumido todo, a esa hora llegaron los bomberos y protección civil, que no ayudaron ni a abrir los negocios para que el humo se esparciera”, narró así Neidi Natividad Reyes Austria, quien vio reducir a cenizas su negocio dentro del mercado Morelos tras el incendio ocurrido la madrugada del pasado lunes 8 de agosto pasado.

Neidi junto con sus familiares llegaron a las 3 de la madrugada de ese día al lugar del siniestro para intentar en vano apagar el fuego que consumía la Cremería Austria y Abarrotes Gladis, que eran los negocios que sostenían a su familia, y que vieron perder ante la mirada de impotencia por no poder hacer nada.

“Los dos puestos quedaron hechos cenizas, no quedó nada, nada se pudo rescatar, ahí si acaso teníamos unos 200 mil pesos invertidos en mercancías, el puntero, nuestro patrimonio, de ahí comíamos”, agregó la joven, que con suma tristeza y lágrimas en sus ojos, dice que no saben que van a hacer ahora que se quedaron sin trabajo, pues tenían todo su recurso invertido en ambos negocios familiares.

“No sabemos que vamos a hacer, no tenemos nada, no tenemos trabajo, todo estaba invertido en lo que era este negocio, representaba nuestros ingresos, nuestro alimento, porque no tenemos otro trabajo, eso era lo único que teníamos con que ayudarnos para mantenernos y comer, y ahora no sabemos que vamos a hacer”, expresa Neidi la mañana del lunes 8 de agosto pasado, todavía contemplando el desastre que yace ante su mirada.

“Nos reunimos con el presidente, (Javier Escobar) solamente nos dijo que nos iba a apoyar, pero no quedamos en nada, fue platica, dijo que iba a venir Protección Civil a ayudarnos, pero aquí no están, primero se tiene que levantar la demanda para que nos puedan ayudar”, afirma luego de una primera reunión que sostuvieron con el alcalde Escobar en el auditorio del palacio municipal después del incendio.

“Todo aquí fue entre las 2 y 3 de la mañana cuando empezaron a reventar los tanques, fue el velador a avisar, pero los policías tardaron en llegar, Protección civil por igual no hubo quien ayudara, la gente del mercado, a quien le interesa sus puestos, su negocio comenzaron a echar agua a cubetazos, pero fue pura gente de aquí del mercado, a las 5 de la mañana llegaron los bomberos, llegó Protección Civil y comenzaron con las mangueras intentar apagar el fuego, pero ya todo estaba hecho cenizas, ya el fuego estaba apagado, ya no había nada que hacer”, narró.

“Ahora nos están diciendo que nos vayamos al nuevo mercado, pero hay mucha gente que no tiene locales para irse allá, la gente no se opone a irse al nuevo mercado sino que no hay un lugar, no todos tienen un lugar para irse, no todos alcanzaron locales, estamos afectados todos los de la parte de afuera, del exterior del mercado Morelos, donde había fondas, abarrotes, cremerías, puestos de verduras, misceláneas, tienditas de chacharas, y de ropa que la lumbre consumió, no quedó nada”, finalizó.

El incendio de la madrugada del lunes 8 de agosto evidenció la indefensión en que se encuentra el municipio de Coyuca de Benítez para hacer frente a una contingencia de este tipo. De entre los escombros que dejó el fuego pudieron sacar al menos15 tanques de gas que estallaron durante las llamaradas que acabaron con al menos 140 locales de comerciantes semifijos y ambulantes que llevaban años invadiendo esa área del mercado Morelos, que fue concebido como su estacionamiento.

El siniestro que terminó sin heridos pudo haber sido peor si las llamas hubiesen alcanzado a las tortillerías o las viviendas del lugar justamente cuando sus moradores dormían. El fuego exhibió la vulnerabilidad de la ciudad cabecera municipal que carece de una unidad de bomberos. Las pérdidas materiales aún no han sido cuantificadas, aunque el saldo blanco de la jornada ya es ganancia.

Ernestina Bustos Astudillo, quien tiene su local en el área de pescaderías del mercado Morelos, aclaró que no sufrió daños, pero se solidarizó con las familias que perdieron todo su capital y su patrimonio; “esperamos que el gobierno realice la reparación de todos los daños, porque de esto dependen la manutención de sus familiares”, ponderó.

Algunos comerciantes que no tienen locales ahí, pero venden en la zona siniestrada lograron salvar sus mercancías, pero están afectados al no poder establecer su punto de venta nuevamente. Por su parte, Rodrigo Escalera, otro de los comerciantes afectados, dio a conocer que el alcalde Escobar en la reunión que sostuvieron el lunes 8, fue claro y preciso con ellos al decirles que no podrá construir nuevamente esa parte del mercado Morelos que se quemó. Dio a conocer que el edil afirmó que no contaba con los recursos para reconstruir esa parte del mercado consumida por el fuego, y que se había comprometido a gestionar un apoyo económico para que pudieran restablecer sus actividades comerciales nuevamente, pero en el nuevo centro de abastos.

De acuerdo a testimonios recabados, Escobar a partir de esa primera reunión que sostuvieron con los comerciantes afectados, habló de la viabilidad para ocupar los nuevos locales del mercado municipal.