Coyuca del Ayer Joel Lozano Balanzar

Efraín Serrano Solís, Benjamín Linares y Joel Lozano Balanzar. FOTO: COSTA BRAVA.

Efraín Serrano Solís, Benjamín Linares y Joel Lozano Balanzar. FOTO: COSTA BRAVA.

 

Efraín Serrano Solís

 

En días pasados dejó de existir mi compadre Joel Lozano Balanzar, sin duda el prototipo del político costeño guerrerense, su forma de hacer político no le gustaba a muchos, por su franqueza de decir las cosas, sin duda carácter y forma que heredó de su señora madre Camila Balanzar. De mi compadre Joel, se pueden contar muchas anécdotas unas muy chuscas y divertidas, por la cercanía que tuve con él desde 1989, fecha en que estuvimos en el Concejo Municipal, que concluyó Don Ramón Galeana Romero, ya que el fungió como Regidor y un servidor fue Secretario General del Ayuntamiento, y ahí fui conociendo a mi compadre un hombre fuerte y valiente, que por su sagacidad y la forma de hacer política lo llevó a ser Presidente Municipal interino.

A continuación les narraré algunas de esas anécdotas:

En 1989, cuando nace en mayo de 1989, el partido de la Revolución Democrática, un Regidor por este naciente partido, el cual se desprende del Frente Democrática Nacional, era Praxedis Rodríguez Luna, por ese tiempo era tal la radicalidad del naciente partido que eran constantes las tomas de palacio, las agresiones verbales y hasta físicas, por esos días se detuvo a un militante y se llevó a la cárcel por alterar el orden público, y cuando se llevó a cabo un cabildo ordinario en asuntos generales, Praxedis, solicitó la salida del Comandante en turno por la supuesta agresividad con que había tratado al ciudadano perredista detenido, mi compadre Joel, pidió la palabra:

-Don Ramón, porque no nombramos una comisión ahorita y le pedimos al padre Timoteo Bello, que sea el comandante de la policía preventiva, -el comandante tiene que ser malo por eso es comandante, mi joven Regidor-, dijo Lozano.

Después de la elección del primer domingo de diciembre de 1989, cuando el PRI, le ganó la elección al naciente partido, se dio la toma del palacio municipal de gobierno, el nombrado Presidente Natividad Salas Estrada, un once de diciembre de ese año, un grupo de perredista que marchaba por la avenida principal, es decir, la Av. Las Palmeras, al pasar por las oficinas del PRI, las quemaron, al siguiente día se organizó una marcha de priistas apoyados por gente de Acapulco, se montó el templete frente a las oficinas del PRI, y en su discurso en su carácter como Secretario General de la CNOP, en el municipio, entre otras cosas para finalizar dijo –Y que tanto le buscan si perdieron, perdieron ¡Por pendejos¡. Ésta frase del discurso salió en todos los diarios nacionales.

Cuando mi compadre David Sotelo Rosas, llegó a candidato a Diputado Local, por el naciente distrito número 16, él le pidió a mi compadre Joel, que fuera su suplente, mi compadre entusiasmado buscó sus papeles para registrarse ante el órgano electoral, y llegamos a su casa de mi compadre Joel, la cual compartí con sus señores padres, allá en los palomares, y llegamos un servidor y mi compadre, para planear la campaña política, mi compadre David, en ese tiempo ya era un experto en la computadora de escritorio, y ahí le comunicó que Jesús Herrera Vélez, había intervenido con su padrino Rubén Figueroa Figueroa, para quedarse como candidato a diputado local suplente, mi compadre triste, le comenta a mi compadre David, que no había problema que él se disciplinaba.

Media hora después llega Chuchín Herrera. Yo sabía que mi compadre no se iba aguantar conociéndolo, y pasados diez minutos se para de su asiento y le dice a mi compadre –Te quiero pedir de favor me disculpes si le falto el respeto a tú casa, pero le quiero partir la madre a este cabrón, refiriéndose a Chuchín, desde luego que no se lo permitimos.

En el año de 1999, mi compadre Joel, se anota como aspirante a la candidatura a la presidencia municipal, y cambiando impresiones con Héctor Astudillo, me pregunta por él –Oyes Efraín, quién es el gordito que aspira a ser Presidente, le digo –es mi compadre Joel- -Fíjate que me pareció el único más centrado de los que aspiran todos me dijeron que tienen mucha gente, y que los apoyan muchas organizaciones, y él me dijo –Mira Presidente, yo, quiero ser candidato a Presidente, no me vota por mí ni mi familia, pero yo quiero ser-, su sagacidad para hacer política, lo llevó a ser Síndico Procurador, y Presidente Interno, en ese mismo periodo de gobierno municipal.

También en una ocasión mi comadre Silvia Malpica González, nuestra amiga en común, le comenta –oyes compadre, tu compraste tú título de contador público. Se le queda mirando y le dice –Pues muy fácil comadre tú cómprate otro-. El título de compadre era real él estudio trabajando en el CETIS 41, en donde se jubiló.

Cuando llega a Presidente Municipal Interno, a su llegada la prensa como anda haciendo su trabajo de informadores y desde luego hay Presidentes municipales que son muy nobles con los informadores, mi compadre decía que él no iba a darle nada, que le pusieran lo que le pusieran, ya nomás iba a estar tres meses y en ese tiempo el gobernador René Juárez, no se iba preocupar por quitarlo. La periodista ante la negativa le dice –Oiga, tengo conocimiento que usted tiene a su padre en la nómina de la Administración Municipal- -Y mal haría, es sólo un salario mínimo-, siguió insistiendo oiga pero el anterior presidente nos tenía destinado un presupuesto de doscientos ochenta mil pesos, -ya no se los voy dar, mejor me quedo con ellos-.

Y así podemos enumerar muchas anécdotas de mi compadre Joel Lozano Balanzar, sin duda con su partida se fue toda una historia de la política del municipio de Coyuca de Benítez, siempre fiel a su partido el PRI, muy práctico para buscarle solución a la política al interior de su partido, el carácter que se formó fue porque tuvo una infancia y adolescencia nada fácil, creció bajo la patria potestad de su abuela Sabina Hernández, la cual los forjó con mano dura, eran los tiempos del matriarcado, doña Camila Balanzar Castro, mujer fuerte de la cual heredó su forma de ser, ya que fue padre y madre para sus hijos, doña Camila, arrastra el peso de su edad, pero sigue siendo igual, alegre y jovial, típico de la mujer costeña que se forja en la lucha diaria para llevar el sustento a su familia, como decía Rubén Mora Gutiérrez, en su poesía de Costa, -En donde el macho se acurruca/bajo la hembra que lo amarra/.

efrainserrano_solis@hotmail.com