En Playa Azul, sigue igual la destrucción desde las marejadas

En Playa Azul, sigue igual la destrucción desde las marejadas

 

OSSIEL PACHECO

A cuatro meses, en Playa Azul todo sigue igual desde que se suscitaron las marejadas provocadas por el fenómeno Mar de Fondo el 3 de mayo pasado: la carretera, los postes, las casas, las escuelas, y los restaurantes que albergaban al turismo que visitaba ese balneario siguen destruidos, y sus pobladores la única respuesta que han recibido por parte del gobierno federal y estatal es que la comunidad está asentada en zona de alto riesgo, y es inhabitable.

La mayoría de las familias regresó a Playa Azul para intentar volver a normalizar su vida, pero aún no lo han logrado del todo; todavía hay siete familias damnificadas que perdieron sus viviendas en su totalidad y no han podido regresar, tres siguen en el albergue habilitado en la capilla de El Carrizal, las otras cuatro, están en otras casas que les facilitaron en esa misma localidad.

Para el delegado municipal de Playa Azul, Macario Mendoza Diego la situación actual está como al inicio cuando golpeó el Mar de Fondo a ese poblado porque no han tenido ninguna respuesta del gobierno federal, estatal o municipal, “como si no existiéramos o no hubiese pasado nada; ni han venido a visitarnos para ver cómo seguimos”, y solamente el presidente Ramiro Ávila Morales “gracias a Dios se ha estado haciendo cargo del albergue, nos ha echado la mano con los damnificados que no pueden volver a su casa porque su vivienda está devastado, y siguen en el albergue de El Carrizal”.

Es el caso de tres familias que aún siguen albergadas y otras cuatro en casas prestadas en ese mismo poblado.

“Nos está apoyando con los víveres, él supuestamente hace gestiones para que nos hagan caso; envíe un correo al presidente Enrique Peña Nieto diciéndole como está todo esto con fotos para ver si nos hacen caso y nos voltean a ver porque tenemos las casas destrozadas, no podemos reabrir nuestros negocios porque no tenemos un efectivo para volver a surtir porque todo se nos fue con el oleaje”, dice Macario.

Indicó que para iniciar las clases en el kínder fue un problema porque las autoridades declararon que Playa Azul es una comunidad inhabitable siendo    “una mentira” porque este poblado data de hace cien años, “antes era de pescadores, ahora es turística, se dedica a atender al turismo, una parte se dedica a la pesca rivereña, por eso dicen es una zona de pescadores, pero ya cuenta con todos los servicios, escuelas, carretera pavimentada, iglesia, centro de salud, hoteles, restaurantes, no es una simple y sencilla población de pescadores”.

Indicó que Protección Civil del estado y municipal, y personal de las dependencias federales vinieron a cuantificar los daños y levantar el censo de los damnificados, pero no ha llegado ningún apoyo porque consideran que la comunidad es inhabitable; narró que cuando el alcalde se reúne con la Sedatu para volver a construir las viviendas le han expresado que no entra la aplicación de los recursos del Fonden por estar situada en zona de alto riesgo y es inhabitable.

“Esto es una vil mentira, hacen una tormenta en un vaso de agua, esto del mar de fondo pasa en todos lados, en Cancún, en Los Cabos, en todo el mundo y vuelve a la normalidad, entran el Fonden, el Ejército a sacar arena y escombros, y todo vuelve a ser igual, nos ha devastado el mar como cinco veces se ha llevado la carretera, postes, nunca se había llevado casas como ocurrió este 3 de mayo, fue algo fuerte, pero el mar ya está bien, seguimos viviendo aquí y echándole ganas para seguir adelante con nuestra vida cotidiana”, declaró.

Mendoza informó que plantearon al gobierno la reubicación de las viviendas si piensan que no pueden seguir ahí, pero seguirían viniendo a esta zona a trabajar en sus negocios y a pescar, pero al momento tampoco han dado respuesta a esto; “podemos seguir haciendo lo que nos gusta hacer, aquí es de donde vivimos del turismo y de la pesca”, enfatizó.

Solamente con el respaldo del empresario de las Villas Paraíso Azul, Rubén Hernández se rehabilitó la carretera de terracería, una vez que el ayuntamiento expresó que no tenían capacidad para echar tanta tierra, incluso les ha solicitado tierra para rellenar las zanjas abiertas donde están las casas, pero no le han brindado el respaldo.

Precisó que algunos negocios, unos diez al menos, ya reabrieron el servicio a los turistas; “no sabemos cómo consiguieron para volver a surtir, sin ayuda del gobierno, algunos con sus propios medios estamos echando a andar esto, no podemos seguir sin trabajar, no nos vamos a morir de hambre porque no nos quieran apoyar, tenemos que salir adelante”. Se trata de las enramadas Las Palmas, Las Cuatas, El Mirador, Monce, Ana´s, Cristina, y Wili, entre otros; no obstante, la mayoría siguen cerrados porque no tienen solvencia económica, “ni para arreglar el lugar donde están para iniciar, la mayoría perdió todo”.

“Estamos haciendo mesas de madera, de tablas que encontramos porque tampoco tenemos para comprar madera, así como vamos encontrando vamos haciendo mesas provisionales, ya solicitamos a la Corona, a la Coca Cola nos apoyen con muebles, crédito, pero no se ha podido encontrar una respuesta positiva”, agregó Macario.

Finalmente dio cuenta que en las vacaciones de verano pasado, llegaron visitantes que ya conocen Playa Azul de años; “estuvo llegando algo de gente, la mayoría se quedaba en la entrada porque veían que estaba feo esta zona, venían a ver que está bien la laguna y el mar está retirado, hay albercas de este lado y la comida, siempre ha sido de la mejor”.