EL PUEBLO NO TIENE POR QUÉ APRETARSE EL CINTURÓN ANTE LA CRISIS

EL PUEBLO NO TIENE POR QUÉ APRETARSE EL CINTURÓN ANTE LA CRISIS

 

Maestra Graciela Guinto Palacios*

 

Oí por la televisión, que nuestro presidente de la República, dijo que nos vamos a tener que apretar el cinturón. Lo más justo y lo más honorable es que no sea el pueblo quienes debemos sufrir las consecuencias de tanta corrupción de quienes llevan el timón del barco sagrado de nuestra Patria. Por lo que si el excelentísimo Peña Nieto, quiere limpiar su honor y pasar a la Historia como un presidente que si bien ha tropezado, pero ha podido levantarse de los escombros de su mala administración. Tal vez su juventud y su inexperiencia, lo han arrojado en los brazos de sus alabadores que han robado a la Patria miserablemente, y lo están llevando al fracaso como gobernante.

Aún es tiempo de levantar su honra, basta con que él mismo se apriete el cinturón, baje su sueldo no sólo el de él, sino el de los diputados, senadores, gobernadores, ministros, secretarios, presidentes municipales y ex presidentes de nuestra República y sinvergüenzas que están cobrando sin trabajar, aumentando la nómina pública y dejando más pobre al país.

Y asimismo, que todos los que han robado a nuestra Patria, los que han fingido abrir empresas fantasmas para obtener beneficios desde Miguel Alemán Valdés hasta nuestro último comisario, que regresen lo hurtado. Que les hagan auditorías; pero que sean honrados a los que les den esa comisión. Que piensen que el destino de México está en BANCARROTA, y no es posible que el erario público sólo sea para los políticos. El pueblo tiene hambre, y por ello hay tanta delincuencia.

Además, debe de exigirles a todos los jueces y magistrados, que sean honrados para impartir justicia, que no porque la francesa haya tenido el apoyo de nuestro presidente, y salió de la cárcel como una heroína. Si las condenas se cumplieran sin padrinos que los apoyen, ya estuviéramos libres de tantos malandrines, que violan nuestras leyes, pero a los tres meses o menos, los liberan. Y este es el deseo ferviente de todos los mexicanos, que sean ellos los políticos y gobernantes, los que se aprieten el cinturón; pues ahora, estamos  peor que cuando nos gobernaban los españoles.

 

*Cronista emérita de la Ciudad de Coyuca de Benítez.