Cada lluvia se inunda la casa de Griselda Cortés en calzada de la Campana

• Vecinos afectados exponen problema de fluidez de agua pluvial en esa calle

 

 

OSSIEL PACHECO

Cada lluvia fuerte que cae, inunda las casas de la primera cuadra de la calzada de la Campana que da a la avenida de Las Palmeras en Coyuca de Benítez, como ocurrió con las pasadas lluvias atípicas provocadas por el frente frío. El desagüe pluvial natural de esa calle no funciona porque la calle siguiente Pedro Moreno por donde atraviesa está alta convirtiéndose en un dique. El agua comienza a subir de nivel en cada lluvia hasta provocar inundaciones en los hogares aledaños.

Presidentes van y vienen y todo sigue igual sin lograrse alcanzar una solución al problema que se presenta cada temporada de lluvias en ese punto, según describe  Griselda Cortés, una de las más afectadas al resultar inundada su vivienda ubicada exactamente donde se localiza el desarenador que por lo general siempre está lleno de basura y lodo, y no es de mayor utilidad en cada lluvia que se presenta.

Cortés acompañada de sus vecinos Isabel Carranza y Antonio Medina Guinto, quienes también se ven afectados en sus viviendas al inundarse, exponen el problema que padecen desde hace años sin que ninguna autoridad pueda solucionar su situación por la que atraviesan. En el caso de Isabel Carranza, su casa todo el tiempo padece de humedad, “nunca está seco”, y por ello, ella y toda su familia constantemente sufren de los bronquios.

Toño Medina aseguró que llevan años escuchando “puras promesas” de que van a solucionar la situación que padecen, y “uno ya ni le creé”; recordó que siendo gobernador Ángel Aguirre en una visita expusieron el problema, y pidió al entonces alcalde Ramiro Ávila Morales ver la situación, pero no hubo solución. Su vivienda, aunque subió el nivel del pretil se le sigue metiendo el agua porque brota de las coladeras porque no hay fluidez y se estanca. “Compre una bomba eléctrica para sacar el agua, mientras trabajaba se volvió a meter el agua”, expresó.

Por su parte, Griselda Cortés explica que el desagüe pluvial natural va a salir por donde los Merino y ahí a la laguna del Zarzal, pero la otra calle Pedro Moreno fue construida alta quedando a desnivel tapando la salida de agua. “Cuando el agua empieza a salir, es porque a nosotros ya se nos metió en nuestras casas, cuando pasa un carro, el movimiento que genera hace que se inunden aún más, dejando lodo y basura”, narra.

Comentó que el desarenador hecho durante el trienio de Alberto de los Santos tampoco funciona al estar lleno de basura y lodo provoca que el agua no circule sin que este caso esté dentro de los planes del gobierno para su inmediata solución, pese a ser una calle transitada por la que pasan alumnos que van a la primaria Emiliano Zapata y a la preparatoria de la UAGro. Durante estas lluvias atípicas que se presentaron, el nivel del agua subió hasta 25 centímetros dentro de su hogar.